DOMINGO de PENTECOSTÉS           Jn,. 15, 26-27; 16, 12-15

Jesús destaca la misión del Abogado: recordar, testimoniar y actualizar todo lo que había dicho él durante su vida terrenal. El Abogado no hace nada más que recordar y renovar todo lo que hizo y dijo Jesús. 

La misión del Abogado, por un lado, es ayudarnos a comprender todo el mensaje de Jesús y, por otro, hacernos testigos suyos. El Abogado es el que nos da fuerza para seguir sembrando la Buena Noticia en este mundo. Es el que nos capacita para confesar que Jesús es la Palabra de Dios hecha carne. Es el que empuja y motiva a miles de misioneros y misioneras para seguir anunciando el nombre de Jesús. 

Señor, ayúdanos con tu Santo Espíritu a abrir nuestros corazones de par en par. Haznos disponibles para seguir sirviéndote en los más desfavorecidos, en los ninguneados, en los emigrantes. Que tu Espíritu infunda en nuestros corazones valentía y sabiduría para anunciar tu Buena Noticia.